Lo que pasa en el mundo

 Enciendo la televisión y veo qué está pasando en el mundo. Esto no es cierto. Lo que muestra la televisión, los medios de comunicación, no es lo que está pasando en el mundo, es lo que una serie de personas han decidido que nos van a mostrar. Noticias tremendas, espectaculares, catástrofes, la crueldad humana, el odio manifiesto,... Atacar al miedo es una buena estrategia de marketing. La seguridad es una necesidad humana básica, y todo aquello que amenace esta seguridad nos interesa, porque así, supuestamente, conoceremos al enemigo y nos podremos proteger de él. Pero el enemigo, la mayor parte de las veces, no llega. Y nosotros mantenemos ese estado de alerta constante que nos está minando por dentro, que no nos deja relajarnos, sentirnos alegres y positivos
¿Has oído hablar de la dieta hipoinformativa? En la práctica, es reducir e incluso eliminar el acceso a telediarios, informativos, a las noticias de los medios audiovisuales que nos bombardean todos los días con tragedias y desgracias.
Cuando estamos desayunando, comiendo o cenando, no tenemos ningún pudor en tener delante de nuestras narices asesinatos, guerras, enfrentamientos, desastres naturales y demás desdichas. Estamos inmunizados. Adiós a la empatía. Por algún sistema de defensa del organismo, nos hemos hecho inmunes a estas escenas. Y es normal. Nos deprimiríamos si nos sintiéramos identificados emocionalmente con cada uno de nuestros congéneres que son discriminados, atacados, violados, heridos y asesinados.
¿Y qué podemos hacer? Reconcomerse por dentro no tiene ningún efecto real. Ni siquiera en nuestro día a día. Mosquearse porque el conductor que va delante de nosotros ha dado un frenazo que casi nos empotramos contra él no soluciona nada. Entristecerse por ver cómo se queman los bosques no soluciona nada. Más bien al contrario. Nos dejan en un estado de abatimiento que puede influir negativamente en nuestro quehacer diario. Si lo que queremos son soluciones, ése no es el camino. Hay que actuar. Si crees que desde tu posición no puedes hacer nada, entonces deja de martirizarte viendo desgracias ajenas. Apaga la televisión, o mejor, busca, por ejemplo, vídeos de Youtube que te aporten algo, de los que puedas aprender algo, que sirvan para mejorarte como ser humano. Puede que esa mejora personal, algún día, sirva indirectamente para mejorar la vida de otros.

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